MADRID ‘CARA B’

Publicado: 9 enero, 2011 en Uncategorized
Etiquetas:, , , , ,
Hay pocas cosas que me gusten más que vigilar Madrid de madrugada. Parapetado tras el cristal de una parada de autobús recuerdo la última vez que me abrigaron tus manos. Escucho música o escucho, simplemente, los ruidos de la ciudad cuando la ciudad duerme.

Madrid dice mucho más cuando está callada. Cuando las venas subterráneas son catacumbas del sueño. Cuando los metros descansan y dejan de contar historias.

El trasiego de viajeros se convierte en desierto y en cada habitación de cada calle, allí donde la luz es diáfana y tenue, las historias se concretan destrozando otras historias.

Madrid no sabe a ti pero podría haber sabido de haber sido paciente. Pero no se le pueden pedir peras al olmo como no se le puede pedir paciencia a las emociones.

Parapetado tras el cristal de una parada de autobús, espero a que venga en L4 y me dé un paseo por Colón, Serrano… así hasta que me canse.

Discotecas de moda y poses de revista colorean el paisaje. Un yonki tropieza con su sombra en un barrio equivocado. Los tacones rubios de una morena lloran en la esquina viendo pasar a su pasado. Un ralla de coca a medias en el asiento trasero de un coche de lujo. Dos chicos que lloran abrazados dentro de un cajero automático. Y estos ojos miopes, de espectador aficionado. Voyeur de los desastres.

Madrid se consume entre llamas cada madrugada y a mí me gusta estar de fuego presente. No quiero taxis ni compañías hasta casa. No quiero que pase nada más allá de las cuatro de la madrugada. Sólo quiero un autobús y un paseo por la ciudad que no duerme ni cuando duerme. Madrid de balcones malvas y luces desdibujadas que sueñan con trazar las líneas nerviosas de tu vergüenza.

Así es esta ciudad en la que una vez tuve un sueño. No obstante, no se puede soñar en la distancia con una realidad desconocida. No se deberían dibujar los paisajes nunca vistos. Es imposible el amor entre dos cuerpos sin haber respirado antes desnudos y en silencio.

Madrid es una ciudad callada que no para de hablar. Tiene mil hormigas por su piel recorriéndola de madrugada. Hormigas rojas, azules e, incluso verdes, con patas infinitas y ojos de luz. Yo soy la polilla permanente. Transportado para ser visor de una realidad que no es más que otra mentira de lo que cada uno quiere ser y esconder. Dualidad a modo de redención de individuos impermeables.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s